Fernando Leal Audirac es un artista refinado que se mueve libremente en una ruta personal que lo vuelve inmune a fáciles clasificasiones.
Pintor, dibujante, designer, grabador, fresquista y escultor, Leal Audirac es un profundo conocedor de las técnicas pictóricas antiguas, como el fresco, la encáustica, el óleo y la témpera de huevo, que él reinterpreta en clave contemporánea.
Ha participado dos veces en la Bienal de Venecia, la primera vez en ocasión del Centenario, en 1995. Leal Audirac ha expuesto en galerías y museos de prestigio en Europa, EEUU, América Latina y el Extremo Oriente. Sus obras se encuentran en importantes colecciones privadas e institucionales de todo el mundo.
Autor de numerosas publicaciones a propósito de arte y literatura, participa frecuentemente como conferencista en simposios internacionales concernientes las nuevas convergencias entre arte, ciencia y ambiente.
En 2003 ha retratado -en vivo- al Papa Juan Pablo II, realizando un fresco de 10 metros de largo: el retrato papal de mayores dimensiones que haya sido realizado.
En su investigación sobre la pintura al fresco ha desarrollado un técnica especial de “frescos transportables” sobre superficies en materiales sintéticos de doble curvatura, en los cuales la monumentalidad y la eternidad del fresco se reúnen con la levedad del arte dibujístico, de matríz oriental, en la creación de una nueva pictórica que se puede definir como la monumentalidad de lo íntimo.
Leal Audirac permanece siempre atento a las sugestiones de las más modernas tecnologías multimediales y colabora con centros de investigación internacionales sobre los materiales más innovadores. En colaboración con marcas de reconocido prestigio en el sector del design ha creado una serie de esculturas matemáticas a partir de las técnicas de modelación tridimensionales, cuyas superficies interactúan con el espectador, asumiendo diferentes colores esfumados dependiendo de la luz que circunda al observador en su movimiento alrededor del objeto.